Italia no pudo con Nueva Zelandia, sólo empató 1-1 y tiene futuro incierto

Con gol de Smeltz, Nueva Zelandia le ganaba a Italia 1-0 con una jugada de pelota detenida a los 7, que involucró una desgraciada jugada de Fabio Cannavaro. Dio la impresión que el tanto no fue lícito por psición adelantada en la previa del gol. Aunque después el árbitro compensó con una falta a De Rossi dentro del área que Iaquinta convirtió en gol con un penal.

| 20/06/2010 | 11:07


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Pedirle a Italia que consiga quedar como campeón del mundo en el Mundial de Sudáfrica es como pedirle al Milan que consiga la Champions League con el mismo plantel que hace 3 años, Italia consiguió el Mundial de Alemania 2006 cuando la columna vertebral del equipo pasaba por sus mejores años. A día de hoy, a los de Marcelo Lippi sólo les queda el recuerdo, salvo cosa rara.

Este empate es una prueba más que corrobora la teoría de que cada vez hay menos diferencias en el fútbol mundial. Italia empató contra Paraguay en su primer partido y el punto de hoy le sitúa como segunda del grupo F, por detrás de Paraguay, que suma 4 puntos.

Los de Lippi ahora se jugarán la clasificación ante Eslovaquia y aún así tiene muy complicado ser primero, por lo que es probable que si se clasifican segundos se crucen en octavos ante Holanda, previsible primera del grupo E. Pero todo esto son suposiciones.

Desperezó el partido Smeltz, o mejor dicho Cannavaro. Colgó una falta Nueva Zelanda, peinaron en primera instancia y Cannvaro recepcionó con el vientre para que Smeltz batiera con excesiva facilidad al sustituto de Buffon: el meta del Cagliari Marchetti.

El gol subió al marcador aunque envuelto de polémica. Ahora, entramos en la interpretación de si es o no legal. Si consideremos que en la prolongación el que la toca es Chiellini, Smeltz está en posición legal. Si consideramos que la toca Reid, nuestra primera reacción es apuntar que Smeltz está en fuera de juego.

Pero con el nuevo reglamento en la mano, se puede interpretar que Fabio Cannavaro hace intención de jugar el balón y por tanto estaríamos en una jugada nueva que habilita a Smeltz. El árbitro guatemalteco Carlos Batres y su juez de línea no dudaron y concedieron el tanto para Nueva Zelanda sin esperar a la reflexión.

Adelantarse era la buena noticia para los 'kiwis'. La mala es que aún quedaban 83' por delante, y con Italia en frente nunca se puede uno relajar o sobrepasar. Como hizo Smith en un innecesario agarrón en el área sobre De Rossi, que exageró la caída. Batres, en otra decisión para discusión y análisis, señaló la pena máxima. Iaquinta no falló y era 1-1 para Italia.

Así terminó la primera parte, con debate sobre la legalidad de ambos goles y con la sensación de que Italia no carbura. De Rossi intimida más por su físico y barba, que por su juego, aunque sus apariciones siguen siendo decisivas. La sombra de Pirlo se alarga en cada partido y se come a Montolivo, que sólo apareció en la primera mitad para enganchar un precioso disparo al palo de Paston.

Ya hizo más que Pepe, relevado por Camoranesi en el descanso; o que Gilardino, que también se quedó en el vestuario en favor de Di Natale. Ambos revitalizaron a la 'Azzurra' ante Paraguay y quizás por ello merecían la titularidad. Lippi rectificó pronto, no esperó a un daño mayor.

En la otra vereda, Herbert decidió retirar a Fallon para dar entrada a Wood, un destructor por un delantero. Valiente. El cambio coincidió con un gran disparo de Vicelich, que acompañó con un suspiro Marchetti. Agazapado atrás y poniendo en el compromiso a Italia de tener que llevar la iniciativa, Nueva Zelanda fue paciente y esperó su oportunidad. Y así la tuvo el propio Wood, en el 81', con un tiro raso cruzado que tampoco obligó a intervenir al meta italiano pero que angustió a toda Italia.

Se consumía el tiempo y la experiencia nos decía que finalmente Italia se llevaría el triunfo, pero nos aferrábamos a la imprevisibilidad del fútbol. Inocente de nosotros. Montolivo por fin se soltó los amarres y se apoderó la pelota ante la deserción tácita de De Rossi, escondido hoy.

El de la Fiorentina primero probó a Paston que evitó retener y luego rompió su habitual pausa colgando balones a Iaquinta y a cualquier italiano que se amontonaba en el área. El juego de Italia es 'simplón', pero su empuje envidiable. Y así también se ganan partidos, aunque hoy la suerte le dio la espalda. La suerte y el buen hacer de Paston que conocedor de los desaires del Jabulani se dedicó a despejar todo objeto redondo que pasaba por su lado. Así hizo con un tiro desde lejos de Camranesi.

Fue la última ocasión clara de la campeona del mundo, que un Mundial más supeditará su pase a la última jornada, el hábitat donde se siente más a gusto.

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